17 febrero, 2006

Morir dignamente y en paz


Comenzar a trabajar despuès de dos semanas de vacaciones en el sur de Chile,no es fàcil,menos si el primer dìa vivo una experiencia que me ha impactado.Atendì a Osvaldo Matamala hace 6 meses,su diagnòstico despuès de los exàmenes de rigor,no pudo ser màs ominoso,Cancer Gàstrico metastizado al higado,le expliquè que su enfermedad estaba fuera del alcance quirùrgico,me sorprendiò la entereza de este hombre de 70 años,me manifestò que saber que morirìa prontamente,le darìa tiempo para resolver situaciones familiares,pedir perdòn,y disfrutar el periodo que venìa.La familia estuvo durante los primeros dìas de Febrero intentando ubicarme,al fin lo lograron el 15 de febrero,mi primer dìa post vacaciones,lo fuì a ver a su domicilio,estaba muy mal,diagnostiquè una broconeumonia,de mal pronòstico,por las condiciones de base del paciente,cuando estaba emitiendo la receta ,don Osvaldo inspirò profundo y muriò placidamente.No realice ninguna maniobra de resucitaciòn,lo cual la familia entendiò,me agradecieron,que hubiera ido,que el paciente estaba en paz,que querìa que lo viera.La familia agradeciò la oportunidad de prepararse,de despedirse,de expresarse amor y cariño.
He visto morir mucha gente,pero nunca en el domicilio,junto a todos sus seres queridos.
De esta experiencia,me surgen varias reflexiones que quiero compartir con ustedes.

Si supierasque vas a morir por una enfermedad como esta ¿a quien pedirìas perdòn? ¿con quien te gustarìa reconciliarte?¿quien te gustarìa que te pidiera disculpas?
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