15 febrero, 2009

Efecto Eluana


Hoy sale publicado en el diario La Nación un reportaje sobre La Eutanasia,donde sale parte de la entrevista que me hicieron para conocer mi parecer al respecto,ellos se enteraron de mi opinión por mi Facebook,lugar en el que había expresado:("Eluana Englaro descansa en paz...Si a la muerte asistida.")
Esto es lo señalado en la nota de prensa.
"Ella me escucha y no quiere irse"

Carlos Abarca lleva 14 años con su esposa, Erika Sotelo, en estado vegetal e internada en una de las salas comunes del Hospital del Salvador. Carlos es un jubilado motorista de Carabineros y visita a Erika dos o tres veces al día.

En 1995 Erika fue internada para ser sometida a una histerectomía. La operación se complicó y Erika nunca se recuperó. "Yo siempre le hablo, le cuento el día, en qué estamos, lo que está pasando para ver si ella me entiende y que sepa qué día es hoy, qué año. Yo pienso que siente o escucha cada vez que me acerco, porque a veces, puede estar durmiendo y yo llego a la sala y cuando me siente hablar despierta, se activa, bosteza y bueno, aunque está conectada, me siente", cuenta Carlos, quien dice tajante que lo que "hicieron con Eulana fue un error", al mismo tiempo que manifiesta su rechazo contra la posible existencia de la eutanasia en Chile.

El doctor José Luis Contreras, director de Centro de Salud Familiar Edgardo Enríquez, se ha encontrado con casos completamente diferentes al de Erika. Lleva varios años trabajando con familias completas de manera integral con sus enfermedades físicas y espirituales. Dice que la confianza es tal, que la gente, muchas veces, le pide favores que sabe, no podrá concretar.

"He estado con pacientes muy cercanos, a los que llevo mucho tiempo atendiendo. Y me han planteado, cuando los tratamientos médicos ya están fuera de las posibilidades de solucionar un problema, y la gente está sufriendo mucho dolor, que literalmente los ayude a poder morir", dice Contreras.

Varios pacientes le han solicitado generar una muerte asistida. "En una oportunidad, una paciente que sufría de cáncer terminal de mamas me pidió que le inyectara una sobredosis de morfina para poder aliviar su dolor". Contreras no lo hizo, pero casos como éste le muestran que la eutanasia, o muerte asistida, no es un crimen. "Yo pienso que todo ser humano tiene derecho a decidir en estos estados que son excepcionales, lo que quiere hacer con su vida y con su cuerpo. Me parece inhumano que existan personas que tengan que sobrellevar una carga de estar conectados a una máquina de ventilación mecánica, como el caso de la joven italiana, o que tengan que soportar dolores que generan una pésima calidad de vida. Preferir morir es profundamente legítimo, profundamente ético y atendible". LND
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